Área del incendio Thomas

El incendio Thomas comenzó el 4 de diciembre de 2017 y quemó aproximadamente 281.893 acres en los condados de Ventura y Santa Barbara. Las condiciones del suelo después del incendio en áreas adyacentes a montañas y colinas son conocidas por su capacidad de producir deslaves de roca y escombros. Estos deslaves de rocas y escombros se forman rápidamente, y el resultado suele ser devastador durante lluvias de alta intensidad. Además, áreas que no son normalmente propensas a inundaciones ahora pueden estar en riesgo debido a flujos más abundantes de lo usual en arroyos y riachuelos cercanos.

Intensidad de lluvia necesaria para generar un deslave de escombros

Los umbrales para generar un deslave en la zona quemada por el incendio Thomas han sido actualizados hasta el 12/28/2018 a valores del año 2. A continuación las áreas de los umbrales:

0.75″ de precipitación por hora

  • Intensidad suficiente para producir inundaciones y deslaves de escombros
  • Pueden emitirse órdenes de evacuación voluntaria
  • Pueden restringirse o cerrarse carreteras
  • Los residentes con necesidades funcionales y de acceso deben evacuar temprano

1″ o más de precipitación por hora

  • Una intensidad sostenida causará inundaciones y deslaves de escombros que puedan ocasionar lesiones o la muerte
  • Pueden emitirse órdenes de evacuación voluntaria
  • Las carreteras se verán afectadas y pueden ser peligrosos
  • Acate las acciones recomendadas por las autoridades

La recuperación de la cuenca toma tiempo

Tras un incendio importante, los daños a la cuenca local incluyen la destrucción de la vegetación y estructuras de raíces vitales y responsables de absorber agua durante un evento de lluvia. Estos materiales vegetales se queman y se filtran en la capa superior del suelo formando una capa impermeable de sucio también conocida como una capa hidrófoba. Esta capa de suelo evita que la precipitación penetre fácilmente en la tierra, particularmente durante eventos de alta intensidad. La ceniza y material quemado restantes son barridos por el agua de lluvia y llevados a arroyos, quebradas y drenajes cercanos.

En promedio, tarda entre 3-5 años para que la vegetación vuelva a establecerse hasta un punto donde la absorción de agua y la estabilización de suelo vuelven a la condición previa al incendio. Las propiedades cercanas siguen estando en mayor riesgo de inundaciones y deslaves de escombros por 1-3 años después de un incendio.

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